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feb 26

Soy manada: reflexiones para ser más felices (y sanos) en el mundo moderno

felicidad

“Si más de nosotros valoráramos la buena comida, la alegría, y la música por encima de acumular riqueza, el mundo sería más feliz” .- J.R.R. Tolkien

“De vez en cuando debemos detener nuestra persecución de la felicidad, y simplemente ser felices” .- Guillaume Apollinaire

“Disfruta de las pequeñas cosas, porque un día mirarás atrás y te darás cuenta de que eran las grandes cosas” .- Robert Brault

Como pilar principal de la filosofía de Fitness que propongo está la coherencia con nuestra evolución y con el entorno en el que pasamos el 99.99% de nuestra historia como homínidos.  Como siempre digo, antes de comer algo, o de realizar algún programa de entranemiento, debes preguntarte, ¿está alineado con la evolución?  ¿está mi cuerpo diseñado para esto?.

Si bien hablo principalmente sobre nutrición y ejercicios, todos sabemos que nuestro bienestar depende de mucho más que de alimentarnos con la comida adecuada y de movernos de la forma correcta. Somos seres sociales, y seres emocionales.

Considerando una visión más global de nuestra existencia moderna, debemos preguntarnos también si estamos viviendo la vida que estamos diseñados para vivir. ¿Es posible que estemos programados para ser felices, para disfrutar la vida de una manera plena?¿Es posible que los cambios a nuestro entorno nos enriquezcan materialmente pero nos empobrezcan espiritualmente?.

El problema de fondo es que en el mundo actual la abundancia y la escasez están totalmente al revés de lo que nuestros genes esperan. Nuestro entorno ha cambiado radicalmente pero nuestra genética e instintos siguen siendo los de cazadores-recolectores.

Antes la comida era escasa. El azúcar o alimentos dulces eran muy apreciados. Cuando nuestros genes se desenvuelven en un mundo donde la comida (y especialmente la comida procesada alta en azúcar) es abundante, engordamos y nos enfermamos.

Antes la actividad física era abundante. La búsqueda de alimento y refugio nos “obligaba” a movernos, no había otra opción. En el mundo actual no tenemos obligación de movernos, por tanto no lo hacemos, y de nuevo engordamos y nos enfermamos.

Si llevamos esta analogía al resto de aspectos importantes de nuestra vida, se repite el problema entre lo que esperan nuestros genes y lo que les damos.

Antes teníamos abundante tiempo libre, para relacionarnos, socializar, jugar… ahora vivimos en una sociedad regulada por los horarios de trabajo, donde el ocio está limitado y se transforma muchas veces en horas delante de la televisión o de un videojuego.

Antes teníamos pocas relaciones personales, pero eran profundas. Nuestra supervivencia dependía de cuidar y cultivar estas relaciones con nuestro grupo, nuestra tribu. Ahora tenemos cientos de conocidos en Facebook, pero pocos amigos de verdad.

Antes teníamos abundancia de sonidos naturales, de aire puro, de exposición al sol, a la naturaleza… ahora escuchamos los ruidos de los coches y de las fábricas, respiramos aire contaminado, nos pasamos el día (y parte de la noche) bajo luces artificiales y la naturaleza la vemos en el salvapantallas del ordenador.

Por supuesto no estoy promoviendo que dejemos las comodidades de nuestro mundo moderno y volvamos a las cavernas. Todos apreciamos la seguridad de saber que podemos obtener fácilmente la comida que necesitamos, o saber que no tendremos que enfrentarnos a un tigre de dientes de sable (aunque más de uno lo cambiaría por su jefe).

Pero creo que hay una lección importante aquí, un llamado para incorporar en nuestra vida actual muchas de aquellas cosas que antes eran abundantes, que nuestros genes siguen esperando, y a la vez eliminar (o limitar) mucha de la abundancia innecesaria que hemos generado, que nos roba tiempo y atención, necesarios para dedicar a las cosas realmente importantes.

Por eso, cuando uno se encuentra personas que están intentando hacer justamente esto, vivir de una manera más coherente con nuestros instintos, y nuestras necesidades reales, pero sin dar la espalda al mundo moderno, merece la pena ser divulgado. Su cambio de vida va más allá de hábitos alimenticios y de fitness, una forma nueva (o muy antigüa) de vivir, más consciente, más profunda, en armonía con nuestra esencia…en manada.

Aquí os dejo la entrevista con ellos.

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manada

¿Cómo surgió la idea de la “manada”?

La historia de esta manada tiene ya varios años. Somos familia y amigos antes de ser manada. Marta y Javi somos hermanos. Albert (el marido de Marta) es hijo de amigos de nuestros padres, y siempre hemos estado muy cercanos. Y Julieta (la mujer de Javi) ya hace más de diez años que está por la familia. Cuando formamos nuestros propios núcleos familiares (unos 10 años atrás) empezamos una nueva relación como parejas que se visitaban, se iban juntas de vacaciones, se iban a cenar de vez en cuando, al cine…

Con el tiempo se puso de manifiesto que teníamos una inquietud común: vivir de otra manera a lo establecido, más allá del núcleo familiar primero, más cerca de la naturaleza, y desempeñando un trabajo que tuviera mucho de contacto con las personas. Cuando empezamos a ser padres, pensamos que podríamos enriquecernos unos de los otros compartiendo más ratos juntos: en fin, viviendo juntos.

¿Cuál fue la reacción inicial de vuestro entorno?

En general la reacción fue positiva.

La familia fue la más afectada. Se preocuparon de que nos fuéramos “lejos” de ellos (sobre todo por no poder visitar tanto a los nietos :P ) y que nos embarcáramos en una experiencia tan nueva en una época relativamente dura, por la recesión.

Los amigos y allegados nos comentaron en general que les parecía una idea muy interesante, pero que, para ellos, era de difícil realización. Hasta alguna envidia sana nos habían confesado :) . También nos manifestaron mucha expectativa de cómo nos iría. Recordamos que nadie entendía cómo iba a ser el tema organizativo: la gente pensaba que íbamos a vivir juntos, pero con logísticas separadas por familias. Y no fue así…

La gente suele asociar Paleo únicamente con la alimentación, pero vuestra filosofía es mucho más profunda; es en buena medida una vuelta a una forma de vida más sencilla ¿cuáles son los cambios que más os ha costado adoptar y cuáles los que han sido sorprendentemente fáciles?

En general podemos decir que vivir juntos nos está cambiando a cada uno en muchas facetas de la vida: trabajo, ocio, deporte, alimentación…

Coincidimos en que después de dos años conviviendo lo que al principio nos costaba más y lo que nos costaba menos no sigue siendo lo mismo: comenzamos el proyecto viviendo juntos en una masía en la montaña, pero este verano cambiamos a una casa de campo, más cerca de un pueblo, y llevando un negocio de turismo rural. En el transcurso de estos dos años se han añadido a la manada dos bebés: ahora somos 4 adultos, 4 peques de menos de cinco años y un pastor alemán de más de 30 kilos!

A Marta lo más difícil le fue mantener un trabajo fuera de casa al principio. Vivió una gran dicotomía entre lo de afuera (el estrés laboral, la ciudad…) y la calma que se respiraba en la casa (el campo, los juegos con las niñas…)

Juli comenta que lo que más le cuesta es conciliar las dos economías: ponerse de acuerdo en cómo gastar el dinero, ya que los gastos generales de la casa son comunes. Ahora, con el negocio, todavía más.

Lo más fácil (aquí coincidimos todos) fue acoplar las tareas de gestión, los planes familiares, los proyectos que cada uno queríamos llevar adelante…

A Albert y Javi lo que más les está costando es tener el trabajo, la casa, la familia, el ocio, todo junto. Nuestro espacio físico ha disminuido desde el principio y a veces cuesta encontrar el espacio donde concentrarte para leer o trabajar. Se nos solapan las parcelas vitales.

Actualmente, el hecho de tenerlo todo junto nos requiere de mucha más paciencia que, quizá, al principio: influye que somos más en ponerse de acuerdo, y que trabajamos y vivimos en el mismo lugar. Además, el espacio de la casa del que podemos disponer es relativamente pequeño.

Mucha gente puede pensar que estáis “experimentando” con vuestros hijos, al no seguir algunas de las recomendaciones generales de los pediatras (como darles cereales). ¿cuál es vuestra opinión?

Hemos de decir que desde que tuvimos nuestro primer hijo hasta hoy hemos hecho un larrrrgo camino a través de la selva de la crianza, la educación, la pedagogía… De lo que empezamos convencidos con nuestra primera hija hemos ido modulándonos mucho hasta el bebé paleo, que es la más peque.

Creemos que muchas de las recomendaciones que se nos han hecho en la consulta de los pediatras son muy discutibles desde el punto de vista científico. A menudo se basan en su experiencia personal o cultural, así que no deberían ser fácilmente generalizables. En especial, hemos encontrado términos muy discutibles en relación a la lactancia, la alimentación, el sueño y el apego, entre otros.

No creemos que estemos experimentando con nuestros hijos. Teniendo en cuenta nuestro sentido común, nuestra propia experiencia, nuestras intuiciones y nuestra formación… hacemos lo que creemos que es mejor para ellos, como cualquier padre del mundo mundial, igual que elegimos lo que creemos mejor para nosotros. Nos queda la impresión de que cuando se ofrecen directivas a los padres, se está intentando dar solución a una crianza que sea práctica, rápida y fácil… para los padres, y quizá no tanto para los niños, que deberían ser sus máximos beneficiarios.

También es importante tener en cuenta que no queremos basar todas nuestras decisiones en los conocimientos científicos, así que las recomendaciones pediátricas no siempre ocupan un lugar preferente en las orientaciones para nuestros pequeños.

¿Veis alguna diferencia entre la forma que se están desarrollando/comportando vuestros hijos y la de otros niños de su edad con padres más “convencionales”?
Primero deberíamos definir qué es un padre convencional y uno no convencional, si los hay. A nosotros, nos es más fácil detectar diferencias en el trato de los padres a sus hijos, que diferencias entre nuestros hijos y los de otras familias. Intentamos que la relación con nuestros hijos esté orientada por un estilo de crianza respetuosa con ellos. Aunque no sabemos por qué razón debe ser (carácter, educación, ambiente, …) sí que vemos algunos rasgos que nos llaman la atención en nuestros cuatro peques:

  1. No los vemos muy independientes en general, y reclaman bastante nuestra presencia en reuniones sociales.
  2. Tenemos la sensación de que se ponen poco enfermos o que, al menos, no toman muchos medicamentos con mucha frecuencia.
  3. Los dos más pequeños, con quienes hemos insistido más en el tema de la movilidad libre, se caen y lastiman poco en relación a sus hermanas a su edad (con quienes estábamos más despitados en estos temas).
  4. En casa procuramos que no haya chantajes ni amenazas, en ninguna dirección.
  5. Son “maleducados”: no dicen ‘gracias’, ‘hola’, ‘adiós’ ni dan besos sistemáticamente. Es una lotería y va en función del estado de ánimo y de la persona :P
  6. No ven televisión en casa. Sólo dibujos animados o películas censuradas, unos 30m día :P
  7. Eligen cómo vestirse por las mañanas (el bebé paleo aún no :P ) aún a riesgo de sacrificar la imagen social de su padres (jaaaaa!).

 

¿Y en vosotros mismos?¿Cuáles son los aprendizajes principales que estáis sacando?

El hecho de estar juntos nos supone estar alerta y no descuidarnos como padres, como parejas y como personas. Estar cerca de personas a las que quieres, respetas y tienes aprecio, nos invita a revisar la propia conducta a fin de ser cada día un poco mejor, más como las cosas que vemos y nos gustan. Es muy positivo (y complicado, claro) educar a tus hijos cuando hay más niños que no has parido cerca y los lazos familiares saltan por encima de la sangre.

Estamos aprendiendo a vivir con menos, a compartir, a ser más flexibles y tolerantes, más camaleónicos, a ser más reflexivos, más pacientes… . Un valor grande es que hemos aprendido a someterlo todo al ágora familiar:  procuramos no tomar decisiones unilaterales, y cualquier tema pasa por la mesa de la Manada… Es lo más parecido a construir una DEMOCRACIA REAL :)

 

Algunos dirán que podéis vivir así por tener una casa grande, en la naturaleza, y trabajar ahí. Pero ¿qué consejos podéis darle de vuestra experiencia a la (tristemente) típica familia de padres trabajadores que viven en un pequeño apartamento en la ciudad?

La verdad es que no vivimos en un espacio exageradamente grande. Nuestra casa es una gran masía, pero más de la mitad de la extensión es un negocio de turismo rural (habitaciones de alquiler). Para nosotros contamos con unos 150 m2. Para mucha gente fue una locura que nos metieramos en esta casa y que dejáramos nuestros trabajos para dedicarnos al turismo rural. En realidad, lo fue, :P .

Creemos que el cambio importante es el que ocurre dentro de cada uno. Y siempre hay posibilidad de cambio. Quien vive en la ciudad tiene muchas opciones para ajustar su vida a sus sueños: por ejemplo asociarse con alguien para compartir gastos y poder permitirse una vivienda mayor; participar de cooperativas de consumo si quiere conocer más lo que consume;  huertos urbanos para el que quiera mayor contacto con la tierra… las posibilidades son infinitas.

No nos vemos capaces de dar consejos, pero a nosotros nos ha sido básico invertir mucho tiempo en pensar, soñar y tramar, además de grandes dosis de riesgo para innovar en nuestra vida. También fue muy importante encontrar a las personas con las que compartíamos las mismas inquietudes y con las que decidimos emprender este camino. Estar acompañados en estas cosas, ya sea de la mano, o con un cojín social de respaldo, es importante para no desfallecer a la primera dificultad. Ahora que ya está en marcha, está siendo muy bueno seguir de cerca los objetivos, y evaluar nuestro camino juntos periódicamente para optimizar los siguientes movimientos como manada.

En resumen, creemos que este estilo de vida no es patrimonio de nuestra concreta manera de llevarlo a cabo. Se puede ser una manada en la ciudad, en el desierto, y trabajando así o asá: lo importante es el cambio interno en cada uno, y algunos ingredientes:

  1. No temer al cambio. El cambio es sano.
  2. No tener prisa.
  3. Contacto con la naturaleza.
  4. Reflexión.
  5. Alimentar el asombro por la vida.
  6. Estar abierto a seguir aprendiendo toda la vida.


Que nadie dude que se gana más compartiendo que caminando solo: el apoyo mutuo, el aprendizaje unos de otros, el desposeerte de las cosas, dejar de priorizar la propiedad privada… anarquía comunismo y libertinaje: ;P (brooooma)

 

 Por último, ¿a qué “modernidades” no vais a renunciar :-) ? (tenéis televisores, ipads, etc ?)
Tenemos de todo todito jeje, pero consideramos que es importantísima la mesura y un uso responsable de la tecnología. Internet, ordenadores, Ipads, teléfonos, … somos conscientes de que sin esas herramientas sería mucho más complicado llevar hoy un negocio, obtener buena información o desempeñar una difusión como la del blog de Soy Manada.

No estamos renunciando a nada en particular (sólo a la televisón, pero naturalmente), pero creemos que existe un gran reto de aprender a hacer un uso racional con ellas, especialmente con niños por medio. El peligro que les podríamos ver es que nos volviéramos unos tecnócratas que vivieran para esos cacharros, en vez de hacerlos trabajar para nuestra vida: hay tantas distracciones en internet, en los juegos, en los politonos… hay tanta vida virtual, que podríamos entregarnos a vivir la nuestra así. Pero que te despierten los niños saltando sobre tu cabeza es tan real que no hay elección :) ¡A nosotros nos va la marcha!

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No olvides visitar el Blog de SoyManada, merece la pena.

 

Y para despedirme, os dejo con una historia que me llegó hace tiempo al correo, que hace reflexionar sobre el sentido real de la riqueza.

Un padre económicamente acomodado, queriendo que su hijo supiera lo que es ser pobre, lo llevó para que pasara un par de días en el monte con una familia campesina. Pasaron tres días y dos noches en su vivienda del campo.

En el automóvil, retornando a la ciudad, el padre preguntó a su hijo:

- ¿Qué te pareció la experiencia?..

- Buena – contestó el hijo con la mirada puesta a la distancia.

- Y… ¿qué aprendiste? – insistió el padre…

El hijo contestó:

1.- Que nosotros tenemos un perro y ellos tienen cuatro.

2.- Nosotros tenemos una piscina con agua estancada que llega a la mitad del jardín… y ellos tienen un río sin fin, de agua cristalina, donde hay pececitos.

3.- Que nosotros importamos linternas del Oriente para alumbrar nuestro jardín…mientras que ellos se alumbran con las estrellas, la luna y velas sobre la mesa.

4.- Nuestro patio llega hasta la cerca.y el de ellos llega al horizonte.

5.- Que nosotros compramos nuestra comida;…ellos, siembran y cosechan la de ellos.

6.- Nosotros oímos CD’s… Ellos escuchan una perpetua sinfonía de golondrinas, pericos, ranas, sapos, chicharras y otros animalitos….todo esto a veces dominado por el sonoro canto de un vecino que trabaja su monte.

7.- Nosotros cocinamos en estufa eléctrica… Ellos, todo lo que comen tiene ese sabor del fogón de leña.

8.- Para protegernos nosotros vivimos rodeados por un muro, con alarmas…. Ellos viven con sus puertas abiertas, protegidos por la amistad de sus vecinos.

9.- Nosotros vivimos conectados al teléfono móvil, al ordenador, al televisor… Ellos, en cambio, están “conectados” a la vida, al cielo, al sol, al agua, al verde del monte, a los animales, a sus siembras, a su familia.

El padre quedó impactado por la profundidad de su hijo…y entonces el hijo terminó:

- Gracias papá, por haberme enseñado lo pobres que somos!

Cada día estamos más pobres de espíritu y de apreciación por la naturaleza que son las grandes obras del universo. Nos preocupamos por TENER, TENER, TENER y nos olvidamos del SER, SER, SER….

10 comentarios

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  1. Marta

    Muy bonito post Marcos, creo que tienes mucha razón en lo que comentas, tenemos que cambiar tantas cosas en nuestra vida, y que envidia la manada :)

    Marta

  2. Rafa Díez

    Marcos, me ha encantado…

    Un poco radical, pero me encanta que por las mañanas me sacudan la conciencia y mis “cimientos” morales… Estamos totalmente de acuerdo con la filosofía y los valores últimos a los que se aspira.

    Si bien es cierto que cada uno elige su camino, más o menos directo, al final (a veces demasiado tarde) nos damos cuenta de que ese es el sitio y la forma de vivir que deberíamos disfrutar.

    Sólo nosotros somos los dueños de nuestros destinos, pero te aseguro que es difícil dejarlo todo (sobre todo si estás acomodado y $$$ viable) e iniciar una catarsis _que en el fondo sabes que es lo que necesitas_

    Como decías en otros post, es añoranza lo que sentimos cuando vemos un animal salvaje. Te aseguro que todos los días me paso un buen rato mirando fotografías de paisajes lejanos, aventureros durmiendo en hamacas en la nieve, rutas increíbles… desde mi ordenador.. Triste pero cierto. Lo único que me ayuda es saber que todo este tiempo que tengo que pasar frente al PC (Perpetuo Castigo) está orientado a mejorar la vida social de aquellas personas (familias, niños, mascotas,… ) que buscan descubrir su naturaleza interior a través del entrenamiento natural, el estilo de vida Paleo y el reencuentro con la capacidad de sentir lo que somos en nuestro salvaje interior.

    En España siempre vamos un poco por detrás, pero con profesionales como tu y blogs tan maravillosos como éste, poco a poco la gente deja de sentirse los “raros” por pensar diferentes y se atreven a experimentar sensaciones dormidas en su interior, en cursos, paseos descalzos, aulas naturales, entrenamientos en la naturaleza,…..

    Poco a poco.

  3. Kiketri

    Puff !!! Menuda lección… Lo cierto es que me ha impactado, con el tiempo yo también le voy dando vueltas a la cabeza y esto me da que pensar todavía más. Tengo algo que hacer….

  4. Miguel Angel

    Muy buen mensaje, felicidades a SoyManada y a ti por dejarnos ver otra forma no solo de comer y entrenar, sino de vivir :) . Gracias.

  5. Horace

    Aquí un firme convencido de que, en general, ir con el sistema es una mala idea. Y, por suerte, he tenido ocasión, suerte (y quizá algo de buen hacer) para poder ponerlo en práctica. Así que se de lo que hablo.

    Pienso que no es ni necesario ni positivo un cambio como este. Se puede, sin mayores problemas, ser coherente con la evolución y salirse de la rueda sin hacer cambios tan … digamos … radicales.

    Esta idea es bastante romántica. Confiemos en que sepan gestionar la evolución de la misma y que sean felices para siempre, como en los cuentos. En una situación como esa es difícil sociabilizar (que no socializar, Marcos, que eso quiere decir otra cosa :-) ). Puede parecer que no, pero es así. El tiempo lo demostrará. Y eso puede afectar de manera muy importante a la evolución de cada persona.

    En fin, interesante perspectiva.

    Un saludo y ánimo para los próximos posts…

  6. Mona

    Una fantastica leccion de vida, esta sociedad es nada mas ni nada menos que el nucleo de todos los problemas que conocemos hoy como “normales”, el capitalismo es el que nos hace desear como idiotas todas esas comodidades y olvidarnos por completo que sin salud no hay tiempo, y sin tiempo tampoco hay razon para tanta comodidad. Vivimos en una sociedad es demasiado absorbente. y por mas que ame la tecnologia y que me dedique a ella, realmente pienso, exageramos demasiado el uso de la comunicacion virtual, casi que priorizandola por encima de la comunicacion REAL, por lo “facil” que es hacer un amigo, y mantener contacto con el sin tener que ir hasta su casa a dos cuadras, otra cosa con la que se nos impulsa a ser sedentarios.
    Ojala si tengo hijos, pueda enseñarles que no van a ser peores si no miran television, ni comen la misma golosina que su compañero de escuela, sino que eso es lo correcto, Me diran aburrida pero no quiero ser como la mujer que vi hace unos dias dandole a una bebe de 2 años unas galletas Oreo y una cocacola para “comer”…
    Saludos Marcos, muy interesante el articulo, dan ganas de que todo el mundo piense asi.

  7. Kiria Troestch

    Cada día el mundo de la publicidad en particular, nos abomba con lo último lo mas novedoso, nos hace sentir que si no lo tenemos algo nos falta… en realidad, somos títeres de la industria, lo material, lo ficticio, lo vanidoso..
    Me encanta esa parte que cuenta lo de las velas en las mesas y alumbrado por las estrellas; me recuerda una finca que tenían mis bis abuelos, aquella casa de madera para dos, llena de flores silvestres de todos los colores.. humilde y oculta de las manos de la selva de concreto donde no les llegaba luz y usaban lamparas de mesa y hacíamos fogatas a la luz de la luna contando historias y experiencias.. un río a 30 minutos lejos de casa, donde se podía apreciar mucha área silvestre y los enormes precipicios.. Eso sin contar su comida, uhmm la mejor, pescado fresco, cerdos, pollos, granos, café.. todo natural! LOS MEJORES AÑOS DE MI VIDA evocan cuando lo recuerdo.

    Saludos Cordiales,
    Kiria!

  8. Rebeca

    hola Marcos! hace poco descubri tu blog y me quede encantada, me llamo mucho la atencion la dieta paleo enfocada en proteinas,quisiera seguirla..pero estuve leyendo en otras fuentes y me encontre que tantas proteinas a largo plazo detruyen el higado porque nuestro cuerpo no tiene la capacidad para almacenarlos como las grasas e hidratos de carbono, es mas! lo describieron a esta dieta como perjudicial… y me desanimo un poco..por eso quisiera tu opinion! …estoy siguiendo la carrera de nutricion, voy 2do año, y con lo que aprendi hasta ahora, e investigando por mi cuenta.. yo voy del lado mas revolucionario como lo haces tu… bueno, tengo muchas otras preguntas, pero para arrancar solo esta inquietud sobre la dieta paleo! ..esta buenisimo tu blog,, Bendiciones !

    1. Marcos - Fitness Revolucionario

      Hola Rebeca, gracias por tu comentario.
      La dieta Paleo no es alta en proteína, es alta en grasa, que es muy diferente. La proteína en exceso, como el caso de la dieta Dukan, si puede generar problemas a largo plazo (en casos puntuales, es muy exagerado eso de ‘destruye’ el hígado), pero para eso tiene que representar un porcentaje muy alto de la dieta, como más del 40-50%, y no es el enfoque de la dieta Paleo. Un ratio razonable, de entre 20-30% de calorías procedente de proteínas, es una alimentación Paleo típica, y desde luego esto no es perjudicial, al revés.

      Saludos!
      Marcos

      1. Rebeca

        Muchas gracias por la aclaracion! ya comenzare a experimentar con la dieta paleo =)

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